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Chat WhatsApp: qué es el cifrado “end to end” y por qué es importante

Tras los problemas de privacidad sufridos por WhatsApp y otros servicios, WhatsApp decidió mejorar la seguridad de su popular app para evitar problemas de seguridad y privacidad en un futuro.

Para ello, en abril de este mismo año, sus representantes presentaban el cifrado “end to end”, una característica que otras aplicaciones móviles de mensajería tienen desde hace años, como Telegram, Signal o Redphone, entre muchas otras, sin alcanzar la popularidad de la app del teléfono blanco sobre fondo verde.

Vector modern phone icon in bubble speech background

Así, en un buen golpe de efecto, WhatsApp se actualiza y se pone en cabeza también en seguridad, ofreciendo por defecto esta característica en teléfonos Android que ha encajado muy bien las críticas de la EFF (Electronic Frountier Foundation) y se ha adaptado en tiempo récord.

Pero… ¿sabemos qué es exactamente el cifrado “end to end”? ¡Te lo explicamos!

¿Qué es el cifrado “end to end”?

A grandes rasgos, “end to end” es una comunicación de extremo a extremo donde el proveedor del servicio no puede ver los mensajes que los usuarios intercambian; en otras palabras, uno de los grandes problemas con los que nos encontramos ante estos filtrados es que, si los mensajes deben pasar por el proveedor de servicios y no se establece un filtro adecuado que impida leerlos, cualquiera que rompa la seguridad del proveedor o del dispositivo podría leer sus mensajes.

Algo así sucedió en el famoso caso del “Celebrities Gate”, donde se robaron cientos de fotografías de los smartphones de decenas de actrices famosas, generando un grave conflicto entre la privacidad y la seguridad personal y el derecho a la intimidad.

Una vez actualizado, el cifrado “end to end” no permitirá —según palabras textuales de los responsables de seguridad de la compañía— que ni hackers, ni criminales, ni tan siquiera la misma compañía puedan leer un mensaje que una persona envía a su receptor; su funcionamiento, en teoría, es fácil de entender: el mensaje que envía el emisor, pasará cifrado por todos los servidores por los que viaja hasta el receptor, que será el único que podrá leerlo gracias a algo similar a una “llave única”.

La programación del protocolo y el sistema de cifrado han sido encargados a Open-Whisper Systems, especialistas en mensajería y privacidad, que han sido parte fundamental de esta actualización de la app de mensajería más famosa del mundo.

¿Es realmente tan importante el cifrado “end to end”?

WhatsApp ha conseguido en pocos meses actualizar tanto los cifrados de conversaciones individuales como de grupo con las mínimas molestias: en realidad, solo tendremos que actualizar la aplicación con el fin de sustituir el protocolo de cifrado antiguo por el nuevo, y pudiendo comprobarlo mediante código QR o de 60 dígitos —algo que, en ningún caso, es necesario para disfrutar del cifrado “end to end”, que ya está operativo por defecto tras la actualización.

La importancia de estos cambios radica, sobre todo, en una mayor seguridad y privacidad, tanto en el ámbito profesional como personal, evitando sobre todo posibles robos de claves, fotografías, contraseñas, conversaciones privadas que, anteriormente, podía intentar interceptar un ciberdelincuente sin excesivas dificultades.

Para evitar posibles conflictos de intereses —por ejemplo, el caso de la Masacre de San Bernardino, donde se antepuso la privacidad de los usuarios de doce smartphones a las peticiones del FBI norteamericano para entregar un aserie de conversaciones—, WhatsApp ha decidido no almacenar mensajes en sus servidores, optando por una ventaja doble: por un lado, mejorar todavía más la imposibilidad de que un hacker asalte y robe conversaciones o datos de sus usuarios y, por el otro, alejarse de esta disyuntiva donde entran en juego la libertad individual, la privacidad y la justicia.

Con más de 600 millones de usuarios activos en todo el mundo, la (ahora) filial del grupo Facebook se ha puesto al día, mejorando muchísimo la confianza en la misma, pero, sobre todo, evitando cualquier molestia al usuario medio que podrá enviar mensajes, fotos, vídeos o notas de voz con la seguridad de que el cifrado de extremo a extremo asegura que solo puedan leerle o escucharle aquellas personas que él o ella ha decidido.




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