Así han sido los 25 años de historia de internet

Este verano se cumplían 25 años de historia de internet. ¡Casi un cuarto de siglo! Aunque pueda parecer mucho tiempo, lo cierto es que la historia de este invento que ha revolucionado nuestra forma de comunicarnos para siempre ha sido intensa y muy, muy rápida. ¡Descúbrelo con nosotros!

En tan solo 25 años, internet ha tenido tiempo de nacer, de crecer, de madurar y de reinventarse en múltiples ocasiones. Hoy queremos desgranar contigo los principales hitos de la historia de internet, ¡porque eso que tenemos tan a mano a día de hoy, hace no tanto era un invento no apto para todos los públicos!

Los primeros pasos: compartiendo información en el CERN

Aunque existen artículos basados en la interacción de diferentes ordenadores para compartir información ya desde finales de los años 50 y en los 60, como los escritos por J. C. Licklider, la verdadera base de internet tal como lo conocemos hoy día se sitúa en la década de los años 80 en la sede del CERN (Centro Europeo de Física de Partículas).

Puede que no lo pienses habitualmente, pero antes de que existiera internet compartir información era otra historia. Notas, cuadernos, viajes al ordenador de los compañeros… En 1980, cuando Tim Berners-Lee empezó a trabajar en el CERN se echó las manos a la cabeza y no tardó en ponerse a trabajar en un sistema de hipertextos que permitía a todos los ordenadores compartir información. 10 años más tarde, en 1990, ya había desarrollado el lenguaje HTML, el protocolo de transferencia de hipertextos HTTP y las direcciones URL.

La primera web de la historia de internet

Con toda esta información ya creada, llegó el momento de pasar a la práctica. La primera página web del mundo vio la luz en diciembre de 1990. Para que te hagas una idea de lo complejo que resultaba hacer páginas web, te diremos que ¡no estuvo finalizada hasta el mes de agosto del año siguiente! Un año más tarde el sistema salió de las oficinas del CERN y se compartió su acceso con otras entidades. Y ya en 1993, se compartió el código del proyecto para que todo el mundo pudiera contribuir a mejorarlo.

Y llegó la revolución

Las conexiones que se utilizaban para transmitir la información en este internet inicial eran muy lentas. Esto hacía inviable utilizar imágenes o fondos, por lo que las páginas se resumían a texto plano y a hipervínculos a través de los cuales poder navegar por los diferentes apartados gracias a un índice. ¿Te imaginas hoy día una página web de este estilo? Se hace impensable, ¿verdad?

Las primeras páginas que se crearon en la historia de internet pertenecían a instituciones académicas o de investigación en su mayoría, pero no tardaron en aparecer buscadores como Wandex, Aliweb o Yahoo a mediados de los 90. Y poco antes del cambio de milenio, nació el que ha acabado convirtiéndose en el motor de búsqueda más importante a nivel mundial. Sí, ¡hablamos de Google!

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Un invento nacido de muchos otros inventos

Pese a que el nacimiento de internet se atribuye a Berners-Lee (¡y su mérito es incuestionable!), la historia de internet como la conocemos hoy no sería la que es sin el apoyo de muchos otros inventos anteriores. Los estudios sobre transferencia de datos, las investigaciones del ejército de Estados Unidos y el proyecto ARPANET, la creación de los protocolos TCP/IP…

Sin ninguna duda, internet fue la culminación del trabajo de muchísimas personas que centraron su conocimiento en la transmisión de la información y que, paso a paso, allanaron el camino para que la World Wide Web haya podido crecer y evolucionar hasta convertirse en la herramienta imprescindible que es en nuestro día a día, que sigue cambiándose y adaptándose.

En apenas 25 años, internet ha pasado de las webs más simples y sencillas a saltar de los ordenadores para instalarse en los objetos que nos rodean: el internet de las cosas marcará el futuro de este invento y los expertos vaticinan una red universal, presente en todas partes, casi como la electricidad. El papel del Big Data y de las inteligencias artificiales será mucho más protagonista, pero no hay que olvidar los nanodispositivos y los wearables, que harán que internet se integre, casi casi, con nosotros.

¿Será este el futuro que le espera a internet? ¡No lo sabemos, pero haced vuestras apuestas!




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