on mars

Adiós a la Tierra, próxima estación: Marte

El 14 de diciembre de 1972 Eugene Cernan subió junto a Harrison Schmitt al módulo de alunizaje de la misión Apollo 17, despegó de la superficie del satélite y puso rumbo de regreso a la Tierra.

Cernan, que falleció el pasado 16 de enero, se convertía así en el último ser humano en pisar la Luna. Aunque la NASA llegó a diseñar 19 misiones Apollo, el alto coste de enviar una tripulación a nuestro satélite resultó ser imposible de digerir para un gobierno americano que ya no sentía la misma presión de antaño procedente del este de Europa. La URRS perdía fuerza económica y EE.UU., en consecuencia, decidió centrarse en misiones más prácticas cerca de la superficie de la tierra.

Desde el año 72, por tanto, los astronautas sólo han paseado por la órbita baja de la tierra, muy, muy lejos de una superficie lunar en la que aún están marcadas sus huellas.

La tecnología ha avanzado de forma sorprendente desde entonces. También el coste de los lanzamientos espaciales. Y, sin embargo, seguimos siendo incapaces de escapar de nuestro planeta. No es una limitación técnica, sino presupuestaria. Sale más barato enviar a nuestro satélite sondas no tripuladas para que lleven a cabo, de forma remota, los experimentos científicos necesarios.

viajar a marte

Esta situación, no obstante, podría cambiar en las próximas décadas, y por dos razones diferentes.

La primera es que nuevas potencias, como China, están ansiosas por demostrar que tienen un programa espacial a la altura del de otros países. China, de hecho, ha confirmado ya que trabaja de forma activa para llevar a un taikonauta -nombre que reciben los astronautas chinos- a la Luna antes del año 2030.

No será su única misión espacial ambiciosa. La agencia espacial china quiere aterrizar un módulo robótico en la Luna como paso previo en el año 2020 y poner en órbita su primera estación espacial también antes de 2020.

El ímpetu de China ha despertado el instinto competitivo de la NASA, que ahora estudia también la viabilidad de volver a poner un astronauta en la Luna durante la próxima década.
La otra razón es nuestro planeta vecino, Marte. Con una huella humana ya en la superficie de nuestro satélite, Marte es el siguiente paso lógico en la exploración espacial. Está relativamente cerca de la Tierra y tenemos ya varias sondas y vehículos operando sobre su superficie.

Viajar a Marte

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Viajar a Marte no es sencillo. Hay muchos problemas potenciales para los que aún no hemos encontrado una solución satisfactoria. Uno de ellos, tal vez el más preocupante, es la radiación que los astronautas tendrán que soportar durante los seis meses que dura el trayecto hasta el planeta más cercano con nuestra tecnología actual de propulsión.

No es un obstáculo insalvable y varios astronautas opinan que el viaje es perfectamente realizable, incluso a pesar de la radiación. Es el caso de Scott Kelly, piloto de la lanzadera espacial estadounidense y hermano gemelo del astronauta Mark Kelly, que ostenta el récord de permanencia en el espacio. “El único obstáculo real para ir a Marte es la burocracia. Tenemos toda la tecnología que necesitamos y aunque el riesgo es alto, también lo era en las misiones Apollo”, asegura.

La alta complejidad del viaje de regreso también preocupa a los científicos, aunque no faltan candidatos que han confesado estar dispuestos a quedarse y morir en el planeta si es necesario. Sobra decir que es una opción que descartan las agencias gubernamentales.

En la NASA, en cualquier caso, la idea de poner un ser humano sobre la superficie de Marte ha vuelto a ganar tracción en los últimos tiempos. El objetivo actual es tener una nave tripulada en la órbita del planeta vecino en la década de los 30, con la intención de realizar un aterrizaje en el planeta en una misión posterior.

Así que esos son, por ahora, los planes. Humanos de vuelta a la Luna en la década 2020 y en Marte en 2030. Pero los tiempos podrían acelerarse considerablemente si varios empresarios se salen con la suya.

Elon Musk, fundador de Tesla y SpaceX, es uno de ellos. Este mismo año presentará su cohete más potente, el Facon X Heavy, el doble de potente que cualquier otro cohete en activo. Con él, espera ser capaz de poner una cápsula en Marte en el año 2018. Si todo sale bien, Musk cree que la humanidad podría dar sus primeros pasos en Marte para el año 2025. Casi a la vuelta de la esquina.




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